Pandemia y no monogamia: una cuestión de amor

Pandemia: una enfermedad planetaria. El tema que nos ocupa a casi todos en este momento, es el famoso Covid-19 o Coronavirus, que alcanzó a casi todos los países del mundo y que es una preocupación que se suma a las no pocas que en materia de salud ya teníamos pendientes.

Pandemia
Guantes y tapabocas para protegerse de la pandemia

Las instrucciones que ha emanado la Organización Mundial de la Salud para llevar al mínimo la tasa de contagio son simples: lavarse concienzudamente las manos tan frecuentemente como sea posible, evitar tocarse la cara u otras mucosas, y mantenerse aislados de potenciales infectados.

Estas recomendaciones han derivado en la declaración de cuarentena en varios países, entre los cuales destacan los más afectados: China, España e Italia. Algunos gobernadores de Estados Unidos han tomado medidas similares.

En Latinoamérica también se ha decretado cuarentena tempranamente: Argentina, Perú y Venezuela fueron de los primeros en hacerlo, con lo que han logrado (hasta ahora) mantener una baja tasa de propagación del virus.

Pandemia - Caracas
Así luce Caracas por la cuarentena. / Foto: Ances Díaz (@ancesdiaz)

El aislamiento social: un asunto complicado

Cumplir a cabalidad con el aislamiento social reduce drásticamente la rapidez con la que se propaga el virus. Los estudios que se han realizado hasta ahora demuestran que una persona infectada, en promedio, si prosigue una vida social normal, habrá infectado a más de 400 individuos al cabo de un mes.

Aminorar ese contacto al 50% de lo normal hace que sólo infecte a 15. Llevar ese contacto a menos del 25% puede reducir el contagio a “apenas” 3 personas. De ahí que muchos gobiernos estén optando por la cuarentena obligatoria.

Pandemia Covid-19
El aislamiento es nuestra mejor defensa

Pero mantenerse aislado en casa durante un par de semanas o un mes no es fácil. Las relaciones laborales se complican y, a veces, la convivencia con las personas que ocupan la misma vivienda no es fluida. Al virus esto le importa muy poco y contagiará a todos por igual si no se toman las precauciones debidas.

Por muy pequeño que sea el espacio, por difíciles que estén las cosas, es fundamental quedarse en casa y salir únicamente para resolver asuntos vitales: comprar víveres o medicamentos. En esos casos, mantenerse a un metro de distancia de los demás dificulta que la pandemia nos alcance directamente.

Es muy importante tener en cuenta que el aislamiento en casa no sólo evita la infección propia, sino que también evita que el virus pueda usarnos como medio de transporte; de modo que quedarse en casa, más que una elección, es un deber ciudadano y una forma de salvar vidas.

Pandemia - Buenos Aires
Las indicaciones están por todas partes

¿Tener sexo potencia la pandemia?

Cualquier contacto físico con una persona infectada o sospechosa de estarlo es peligroso. Aunque el Covid-19 no es un virus de transmisión sexual, se dispersa fácilmente en el aire y está presente en las mucosas asociadas con la respiración.

Por esta razón, mientras se mantenga la indicación de aislamiento social, es importante sostener relaciones sexuales únicamente con la pareja estable.

¿Y si somos una trieja u otro tipo de polécula?

Las indicaciones son las mismas sin importar el sexo, orientación sexual o número de personas involucradas en la relación: las relaciones sexuales no son la vía directa de contagio pero suponen una situación en la que el virus puede pasar fácilmente de unos a otros.

En el caso de los poliamorosos que tienen vínculos que no comparten la misma vivienda, el reencuentro con esos miembros de la polécula tendrá que esperar. Lamentablemente para ellos, el aislamiento es la mejor manera de evitar que que la pandemia crezca y siga cobrando víctimas.

En este caso, mantener la distancia es la mejor forma de demostrar amor.

¿Qué ocurre con la comunidad swinger?

Los swingers deberían estar tomando un receso obligatorio de su estilo de vida. Dado que los swingers son personas que no comparten vínculos profundos y que sólo juegan a intercambiar parejas ocasionalmente, es muy poco probable que tengan una vivienda en común con otros swingers.

De modo que los swingers no tienen otro remedio que abstenerse de sus prácticas sexuales y esperar a que se normalicen las cosas. Lo mismo es válido para todas las otras formas de relaciones no monogámicas en las que no haya cohabitación de manera permanente.

Pandemia swinger
Los clubes anuncian cierres temporales

¿Se paraliza entonces el erotismo?

No. El erotismo y la sensualidad pueden manifestarse a distancia. Afortunadamente las redes sociales y el Internet permiten que disfrutemos de imágenes, sonidos e incluso de contactos en directo con otras personas. Lo que se paraliza son los encuentros presenciales.

En estos momentos, las comunidades BDSM, los grupos kinky y los clubes swingers de todo el mundo han cancelado eventos y cerrado sus puertas. Algunos hoteles de paso han ofrecido espacios para funcionar como centros de salud. La consigna es evitar el contacto físico entre los miembros de cualquiera de las comunidades que disfrutan diversas prácticas sexuales.

Sí, es duro, pero la ocasión lo amerita. Se trata de una emergencia mundial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *