Mi pareja sugirió una tercera persona en nuestra relación ¿Qué hago?

tercera persona

¡Una tercera persona!

Antes de sugerir lo que debes hacer, digamos primero lo que no se debe: desesperarse. Sabemos que el desespero sería una reacción natural del ser humano, al final cualquier situación nueva que nos saque de la zona de confort causa incomodidad en la mayoría de las personas, ¡imaginen una situación tan inusitada!. Entonces lo que hay que hacer es mantener la calma y pensar en cómo abordarlo.

Después de haber superado el susto inicial, lo recomendado es que conversen entre ustedes para entender mejor qué tipo de propuesta es la que se está proponiendo; es decir, su la búsqueda es para sexo casual, si se trata de una tercera persona para pasar buenos momentos en el modelo de amigos con derechos, o si se trata de alguien que se incorpore seriamente a la relación y hasta para construir familia, porque son situaciones muy distintas.

Tras haber entendido en detalle lo que tu pareja desea, pregúntate si tú quieres lo mismo, y JAMÁS cedas en algo tan delicado si no deseas. No lo hagas para agradar al otro, porque así te vas anulando dentro de la relación y comenzarás a vivir en función de tu pareja.

Es cierto que en las relaciones se hacen concesiones, al final todos tenemos gustos diferentes y si cada quien hace únicamente lo que desea, difícilmente esa relación tendrá grandes chances de éxito. Pero cuando se incorpora a una tercera persona, todos deben estar realmente dispuestos a vivir esta experiencia juntos.

Recuerda que no existe una forma “correcta” o “errada” de relación siempre que los involucrados sean capaces de tomar sus propias actitudes y responsabilizarse por ellas. De ese modo no debería haber graves problemas.

No estamos contra las relaciones tradicionales, porque ese modelo funciona para muchos, pero la existencia de relaciones poliafectivas es una forma realmente moderna de encarar los avances de la sociedad, en a que los matrimonios marcados por la traición están siendo superados y las personas están entendiendo que es posible amar o desear a más de una persona.

Si somos capaces de amar a nuestros amigos y familiares sin límite de personas ¿por qué tenemos que restringir otras formas de amor tan sólo a una persona en el planeta?

Antes de molestarte, considera que tu pareja podría haber optado por la vieja costumbre de tener relaciones extraconyugales, pero si te propone algo, al menos vale la pena escuchar: esa persona no desea traicionarte. Suelta las amarras dela sociedad, la religión y de las costumbres impuestas durante siglos de represión.

Tal vez en una relación poliafectiva vivas experiencias que jamás imaginaste vivir, y eso traerá nuevas emociones, algunas de ellas increíbes. El cielo es el límite, permítetelo, vive sin miedo de ser feliz.

Texto de Leandro Jonattan

Original en portugués AQUÍ

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