11 cosas que la gente le pregunta a los poliamorosos

Hay cosas difíciles de explicar. Amar a más de una persona, en el sentido erótico de la palabra, es un tabú social y, cuando alguien sale del armario y revela sus preferencias, lo común es encontrarse con un montón de gente que reprueba su estilo de vida. En cambio otros están interesados en el asunto y surgen una serie de preguntas. Algunas de las más comunes las respondemos aquí.

Cosas del amor

1 ¿No es lo mismo que traicionar a tu pareja?

De ningún modo. La única cosa que tenemos en común con los adúlteros o infieles es la capacidad de estar con más de una persona al mismo tiempo. El Poliamor es una actitud totalmente opuesta a la traición, porque en vez de mentirle a tu(s) pareja(s), necesitas su consentimiento. El poliamor se basa en la sinceridad, comunicación y el respeto; no tiene sentido mentirle a las peersonas que amas.

2 ¿Cómo pueden compartir el amor? Yo amo demasiado a mi pareja como para hacerle eso.

Creemos que el amor no se fragmenta, no es un pedazo de pan que disminuye para ser repartido entre más personas. El amor crece en la medida en que se entrega. Estar en una relación poliamorosa no obliga a conformarse con poco; por el contrario, permite otra forma de complicidad, a veces más profunda que la de las parejas convencionales. Bien llevado, promueve una profunda intimidad.

3 ¿Quién es tu pareja principal o favorita?

Esta es una pregunta muy desagradable para los poliamorosos, especialmente para los que viven juntos. Es parecido a preguntar a alguien cuál de sus hijos es el mejor.
La mayoría de las relaciones poliamorosas no consisten en una simple suma de relaciones primarias y secundarias. Muchos tienen relaciones profundas y sinceras con sus compañeros y sin generar jerarquías.

4 ¿ No tienes celos de tus metamores?

Al principio es normal sentir un poco de celos y tener que acostumbrarse a la idea de que nuestra pareja está «noviando» con otras personas. El objetivo no es parar de sentir eso, sino de canalizar correctamente ese sentimiento. Cuando se está en poliamor por un tiempo, los celos disminuyen e incluso resulta extraño sentirlos.

Cosas de la familia y los hijos

5 ¿Y qué dice la familia?

Nótese que normalmente a una pareja convencional no se le hace esta pregunta; por lo tanto, el simple hecho de mencionarla implica que “algo o está bien” (y sí, sabemos que para la sociedad actual hay muchas cosas que no están bien con el poliamor).

En fin, las familias tienen muchas formas diferentes de reaccionar cuando saben que uno de sus miembros mantiene una relación poliamorosa. Algunos miembros de la familia se escandalizan, mientras que otros se alegran.
A quienes creemos en el poliamor nos toca comprender que para muchas familias es incómodo tener que lidiar con las normas sociales establecidas y, en muchos casos, la opinión ajena, especialmente porque ellos no pidieron ni decidieron estar en esa situación.

6 Cómo deciden si tienen hijos o no?

Algunas personas encuentran el poliamor tan complicado que quisieran saber cómo tenemos hijos, pero no hay ningún misterio; las cosas ocurren exactamente igual que en la monogamia, al menos físicamente hablando. Bromas aparte, la diferencia es que, en el poliamor, tener hijos es una decisión que se toma entre todos y no sólo entre dos.

7 ¿Cómo le explican su situación a sus hijos?

Lo más lógico es que, llegado el punto en que decidimos vivir en poliamor y tener hijos, continuemos en el camino de la honestidad. Explicarle a los niños las particularidades de nuestra relación es parecido a hablarles de sexo; debe hacerse en un leguaje apropiado a su edad. Si un niño es muy pequeño o nace en un ambiente poliamoroso ya constituido, considerará normal la relación de sus padres (tres, cuatro o los que tenga), y sólo verá que su familia es distinta cuando comience a compararla con la de sus compañeros de escolaridad.
Ese momento puede ser crítico, dado que a esa edad es duro ser «el distinto» a la norma. Se requerirá de mucha paciencia y de dotar al niño con argumentos sólidos que le permitan seguir sintiendo orgullo de sus padres. Afortunadamente el amor suele ser fácil de defender.

Cosas de la convivencia

8 ¿Qué pasaría si …?

En general detesto las preguntas que comienzan así. Parten de una suposición que casi siempre es negativa: ¿que pasaría si tus enamorados se odiasen? ¿y si alguno quisiera mudarse? ¿Qué pasaría se quisieras ser monogámico nuevamente?
Lo que suele suceder con quienes hacen esas preguntas es que sienten miedo y están convencidos de que vamos directo al fracaso. También ocurre que se sienten amenazados, como si los poliamorosos estuviéramos cazando gente por la calle para incorporarlos a nuestros grupos.
A los monogámicos nadie les pregunta cosas así: ¿Qué pasaría si tu pareja te traicionara con alguien?
Las relaciones poliamorosas y saludables son como cualquier otra: se basan en respeto y confianza, y pueden pasar en su seno muchas cosas. Si aparece una situación difícil, el truco consiste en enfrentarla juntos.

9 ¿Hacen orgías?

Cuando l gente preguntan eso, generalmente lo que realnmente quieren saber es cómo e organiza la relación poliamorosa al momento del sexo. Es, por cierto, una pregunta muy poco delicada. Nadie le pregunta a una pareja convencional si hacen el 69, inversión de roles o si tienen algún fetiche. Una vez más, toca ser pacientes.
En el poliamor no hay reglas al respecto, así que todo dependerá de los acuerdos internos. En algunos casos todos van a la cama juntos y, en otros, son llevados por el deseo del momento. Puede ser que en un triángulo dos de los miembros tengan tiempo libre y se diviertan mientras el otro está en su trabajo. Y no, no es traición, y no hay nada de malo en disfrutarlo.

Los riesgos

10. ¿Y si alguien se enamora de outa persona?

Enamorarse de terceros no es exclusivo del poliamor. De hecho, es una de las principales causas de separación entre las parejas monogámicas.
Para el practicante del poliamor, enamorarse de otros es algo normal, como hacer nuevos amigos. De lo contrario, ¿cómo podía haber llegado al poliamor?
Si lo analizamos, para el poliamoroso puede ser mucho más fácil lidiar con esta situación que para un monogámico: el poliamoroso ya vivió esta situación y ya ha adquirido herramientas para resolverla. Por otra parte, enamorarse es algo que puede sucederle a cualquiera en cualquier momento, sin importar cuántas normas y precauciones se tomen para evitarlo.

11. ¿Cómo se protegen de las ETS?

La preocupación en este tema es idéntica que en el caso de cualquier otra persona sexualmente activa. Las ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) no son cosa de juego, asi que todos los miembros de una polécula debemos hacernos exámenes regularmente y hablar claramente cada vez que comienza un nuevo vínculo que involucre intercambio sexual. En el poliamor no hay necesidad de mentir.

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